10 bonnes idées pour avoir un look terrible au travail !

¡10 buenas ideas para lucir terrible en el trabajo!

¡10 buenas ideas para lucir terrible en el trabajo!

En la mayoría de las empresas se debe seguir un código de vestimenta: determinadas prendas son recomendables, otras son apreciadas y algunas simplemente están prohibidas.

De hecho, rara vez reemplazas tu ropa de trabajo porque no está compuesta por piezas increíblemente modernas y es difícil notar cuando pasan de moda. Y entonces, un día, empiezas a darte cuenta de que es hora de reaccionar, de renovar tu guardarropa y tus hábitos de vestir para encontrar un look elegante, moderno y con estilo. Gran idea ! Dar una nueva mirada a tu estilo e implementar acciones para reinventarlo puede ayudarte a sentirte bien (con tus zapatillas) y recuperar la confianza en ti mismo en un entorno profesional. Aquí te presentamos 10 ideas simples y efectivas para eliminar la rutina de tu estilo de vestimenta profesional y responder fácilmente a la pregunta: “¿Qué me pongo hoy?”

1 – Hacer inventario

La mayoría de estilistas profesionales te dirán que todos tendemos a dejar nuestra ropa favorita, la que más usamos, en la parte delantera de nuestro armario. Esto hace que a la hora de vestirnos por la mañana, solo podamos ver una parte de nuestro armario. No dudes en mover tu ropa en tus estanterías o perchas. Ponte las prendas de primera línea que te encantan pero que no usas. Esto te animará a ponerte algo que no sueles elegir y así aportar un poco de renovación a tus outfits profesionales. Además, esto te dará una mejor idea de lo que falta en tu guardarropa.

2 – Quitar prendas gastadas, ropa pasada de moda o que no le queden bien

La mayoría de las personas, especialmente aquellas que trabajan en negocios "formales", no tienen muchos incentivos para cambiarse de vestimenta profesional. Incluso cuando ganan o pierden 3 kilos, no compran ropa nueva para trabajar. Si tiendes a aferrarte a una blusa vieja con hombreras o usas colores que no has visto en los escaparates durante algunos años, podría ser el momento de considerar donar estas piezas a organizaciones benéficas. Done suéteres y pantalones o faldas con los dobladillos deshechos si una costurera no puede solucionar el problema.

3 - ¿Por qué no probar algo más?

Si usas una falda lápiz todos los días, prueba con una falda con pliegues o una falda drapeada. Si estás acostumbrada a llevar traje de chaqueta , opta por un bolero o una chaqueta con peplum. El hecho de que una prenda de vestir no esté en la sección de prêt-à-porter “empresarial” no significa que no puedas usarla para ir a trabajar.

4 - ¡Juega con los colores!

Tras diversos estudios realizados sobre el bienestar en el trabajo, la mayoría de las oficinas hoy en día exhiben colores destinados a hacer los espacios profesionales más amables, menos estresantes... Dado que el color es tan importante en el panorama de la moda y el mundo profesional, aprovéchalo para alegra tus outfits. Para el otoño busca tonos pedrería, mandarina, fucsia, verde… Aunque tu entorno de trabajo prefiera los colores neutros, tienes otras opciones además del negro, el gris o el marrón.

5 – ¡Accesorio!

Cuando nos acostumbramos a usar la misma ropa todos los días, olvidamos que a veces un complemento bien elegido puede darle vida a un outfit. No dudes en lucir un collar, un cinturón de colores, una o dos pulseras… Te sorprenderá el resultado. Ten presente la cita de Coco Chanel : “Con los accesorios, lo más importante es quitar siempre el último que agregaste. » En resumen, tenga cuidado de no exagerar.

6 – Busca pequeños detalles inesperados

A veces una prenda sencilla a primera vista puede resultar rica en detalles cuando se le presta atención. Un forro interior con un estampado particular, botones muy originales... ¡Es como si los complementos estuvieran diseñados y entregados con la prenda! No dudes en buscar este tipo de pequeños detalles que pueden añadir mucho carácter a un artículo. Pero al igual que con los complementos, hay que tener cuidado con no caer en la ostentación.

7 – Regálate un día de compras con amigos

Si un amigo te invita a probarte algo durante un viaje de compras, únete. ¡Te sorprenderá descubrir que una prenda de vestir que nunca habrías elegido tú mismo te queda genial! ... Sí, a veces es un éxito.

8 – Prueba nuevas asociaciones

Te garantizo que hay al menos 10 combinaciones de atuendos diferentes en tu guardarropa actual que nunca has usado. A veces basta un poco para darle un nuevo aire a una prenda que ha sido usada varias veces. Ten pequeñas pinceladas de fantasía atrevida. Combina una falda lápiz de color rosa oscuro con un pequeño suéter de cachemira verde menta. Y si luego tus amigas no reconocen la falda y piensan que es nueva, no te sorprenderás. No tengas miedo de pensar fuera de lo común.

9 – Elige tu outfit la noche anterior

Hay dos buenas razones para preparar tu outfit el día anterior. En primer lugar, garantiza que no te quedes sin tiempo por la mañana y que no uses lo mismo una y otra vez por desesperación. La segunda razón es que te da más tiempo para disfrutar de tu café.

10 - Plancha y tintorería

Estar organizado y al día con la limpieza y el planchado de tu armario te asegura sacarle el máximo partido. Además, cuando tu ropa esté limpia, doblada y guardada, tendrás multitud de nuevas combinaciones disponibles.

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